Información sobre la cafeína y las bebidas energéticas

¿Qué son las bebidas energéticas?

Hace dos décadas, las bebidas energéticas o energy drinks se presentaron en el mercado europeo. En la actualidad se producen alrededor de 3.000 millones de envases al año. La popularidad de estas bebidas es consecuencia de las campañas de publicidad y marketing destinadas a la población joven, que asocian el consumo de bebidas energéticas con los deportes de riesgo, la vitalidad, el aumento del rendimiento intelectual o la mezcla perfecta con alcohol en la vida nocturna.

Las bebidas energéticas son edulcoradas y están compuestas por azúcar, cafeína, aditivos (conservantes, colorantes, acidulantes) y otras sustancias, como taurina o guaraná. Algunas bebidas también incorporan minerales, como magnesio, potasio o vitaminas.

La mayoría de los efectos estimulantes se producen como consecuencia de las dosis elevadas de cafeína. No está probado que las concentraciones de guaranina (guaraná) o taurina tengan efectos biológicos activos. Finalmente, las vitaminas y los minerales no tienen ningún efecto (excepto en personas con carencias importantes).

Las cantidades de cafeína que contienen pueden ser muy variables, y dependen del tipo de bebida o marca.

Las bebidas energéticas se asocian erróneamente a una mejora del rendimiento físico y mental, aunque aporten sensación de energía y reducción de la somnolencia.

No está recomendado el consumo de bebidas energéticas en niños, mujeres embarazadas o personas sensibles a la cafeína; tampoco para practicar deporte.

¿La cafeína es una droga?

La cafeína se encuentra de forma natural en las hojas, raíces y frutos de más de sesenta plantas, entre otras, las hojas de té y guaraná, la hierba mate, la nuez de cola y los granos de café y de cacao. También la encontramos en algunos alimentos u otros productos, como las bebidas energéticas o determinados fármacos.

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece el límite de cafeína diaria en 400 mg para una persona adulta sana (200 mg para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia). Sin embargo, en caso de que la cafeína se tome en formato de bebida energética o en combinación con alcohol, el límite recomendado se fija en 200 mg por día.

El DSM-V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) considera que la cafeína puede producir intoxicación, tolerancia, abstinencia y trastorno del sueño y ansiedad.

La cafeína puede considerarse una droga de abuso, ya que posee propiedades reforzadoras positivas, produce tolerancia (necesitarás más cafeína para obtener el mismo efecto estimulante) y, al cesar su consumo, aparecen síntomas de abstinencia (dolor de cabeza y cansancio durante unos días).

No obstante, la mayoría de las personas hacen un consumo razonable y responsable, y los problemas de magnitud clínica asociados a su consumo son infrecuentes.

¿Cómo actúa la cafeína?

La cafeína (1,3,7-trimetilxantina) es un alcaloide perteneciente a la familia de las xantinas que posee propiedades estimulantes sobre el sistema nervioso central y está considerada una droga psicoactiva.

La cafeína aumenta el estado de alerta, reduce la sensación de cansancio y fatiga debido a su efecto analgésico y mantiene el estado de vigilia. También da lugar a una estimulación del centro respiratorio produciendo un efecto broncodilatador, aumenta la presión arterial y produce vasodilatación muscular. Además, la cafeína estimula la secreción de ácido gástrico y tiene un efecto diurético. A largo plazo, puede generar tolerancia.

Los efectos de la cafeína aparecen a los 10 minutos de ingerirla, aunque entre los 30 y 45 minutos después de su consumo es cuando alcanza la máxima concentración de cafeína en sangre. Se elimina por el hígado entre las 3 y 6 horas después de su consumo, aunque puede variar considerablemente en función de la edad, el peso, la ingesta de medicamentos o el estado del hígado.

¿Qué consecuencias pueden tener las bebidas energéticas para la salud?

Todo dependerá de la frecuencia de su uso, la cantidad y las características personales. Debido a la gran variabilidad interindividual, una misma cantidad (dosis) de cafeína puede provocar reacciones adversas en una persona y presentar buena tolerancia en otra.
La cafeína en el formato de bebidas energéticas es la que puede comportar más riesgos (consulta ¿Qué síntomas nos puede producir una sobredosis de cafeína?).

También hay que tener en cuenta que las consecuencias de las bebidas energéticas sobre la salud dependerán no solo de la concentración de cafeína, sino de la interacción con otros componentes y sus concentraciones, además de la alta cantidad de azúcares añadidos.

Una lata de 355 ml de una bebida energética aporta unas 158 kcal, mientras que una lata de un refresco de cola del mismo volumen aporta aproximadamente 140 kcal. Esto significa que una bebida energética tiene un valor calórico, ligeramente superior a una bebida refrescante de cola del mercado.

Este dato es preocupante, ya que los consumidores habituales de las bebidas energéticas son niños y jóvenes, colectivos que presentan en nuestro país altos índices de obesidad.

Finalmente, las vitaminas del grupo B que se añaden a las bebidas energéticas son innecesarias para una persona sin carencias importantes, así como la taurina, presente en nuestro organismo de manera natural.

Existen estudios clínicos de calidad muy elevada que muestran que, en personas con problemas de insomnio que beben café de forma habitual, la simple retirada de este producto es la medida más eficaz para conseguir que el insomnio mejore.
(Para más información, consulta la pregunta ¿Qué síntomas nos puede producir una sobredosis de cafeína?).

¿Las bebidas energéticas mejoran el rendimiento deportivo? ¿Ayudan a concentrarse?

A menudo, las marcas de este tipo de bebidas patrocinan a deportistas, y así, transmiten la idea de que pueden ser buenas para mejorar el rendimiento deportivo.

Si bien la mayoría de bebidas energéticas incluyen en su composición glucosa y azúcares que proporcionan mayor energía (aunque de absorción rápida), no eliminan realmente la fatiga muscular ni el agotamiento en general. Las sustancias estimulantes como la cafeína solo inhiben temporalmente estas sensaciones y, una vez pasados sus efectos, dan paso a una sensación de decaimiento.

La cafeína también aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca, y ocasiona que la persona que practica deporte se canse antes. La combinación de componentes de una bebida energética puede provocar una absorción insuficiente de fluidos y nutrientes, y una consiguiente deshidratación después de hacer ejercicio.

Por otro lado, la cafeína puede favorecer la concentración al inhibir la sensación de fatiga. No obstante, para estudiar y memorizar es necesario poder dormir para que la información se consolide, y esto puede verse afectado por el efecto de la cafeína.

Las bebidas energéticas no deben confundirse con las bebidas isotónicas que aportan sales minerales al organismo y que pueden ser beneficiosas después de una práctica deportiva intensa.

¿Qué síntomas nos puede producir una sobredosis de cafeína?

Un exceso de cafeína (más de 500-600 mg diarios) puede dar lugar a reacciones adversas para la salud como nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, insomnio, dolor de cabeza, taquicardia, arritmia y problemas gastrointestinales.

Las intoxicaciones por cafeína suelen provocar efectos moderados de malestar, como mareo, dificultad para pensar, insomnio y/o ansiedad. Tienen una duración de entre 24 y 48 horas.

La sobredosis de cafeína puede incluir los siguientes síntomas:

  • Dificultad respiratoria
  • Cambios en la rapidez mental
  • Agitación, confusión, alucinaciones
  • Convulsiones
  • Diarrea
  • Vértigo
  • Fiebre
  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Latidos cardíacos irregulares y/o rápidos
  • Pequeños movimientos espasmódicos de los músculos
  • Náuseas, vómitos
  • Problemas para dormir
Interacciones con otras sustancias.

Bebidas energéticas + sustancias estimulantes

  • El uso de MDMA, anfetaminas, cocaína o metanfetaminas junto con bebidas energéticas incrementa los efectos adversos cardiovasculares (incremento de tensión arterial, taquicardia…) y psicológicos (hipervigilia, ansiedad…). En casos raros o con dosis masivas pueden presentarse problemas cardiovasculares o cerebrovasculares graves.

Bebidas energéticas + sustancias depresoras 

  • La mezcla de alcohol con estas bebidas provoca una disminución de la percepción de los efectos del alcohol y un aumento de los riesgos asociados a su consumo. La cafeína al disfrazar estos efectos puede producir una falsa sensación de control y de sobriedad.
  • Los efectos (distorsión visual, dificultades de movimiento…) son los mismos, así como el nivel de alcohol en sangre.
  • Las personas propensas a sufrir arritmias están expuestas a un riesgo mayor si combinan alcohol con una bebida energética.

Bebidas energéticas + sustancias alucinógenas: no se han descrito efectos de la combinación de ambas sustancias, aunque hay riesgo de que aumenten los riesgos asociados a ambas.

Otros datos…

Un 30% de adultos (de entre 18 y 65 años) son consumidores de bebidas energéticas. Un 12% aproximadamente hacen un consumo crónico alto (4 o más días a la semana), con un consumo medio de 4 litros al mes. Un 11% hacen un consumo agudo alto (1 litro o más en una sola sesión).

Entre los adolescentes (de 10 a 18 años), un 68% son consumidores de bebidas energéticas. El 12% hacen un consumo crónico alto y un 12%, consumo agudo alto.

La referencia de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) con respecto a los mg aproximados que contienen alimentos con cafeína (los cuales variarán en función de la marca comercial y de las diversas variedades de café), son los siguientes:

  • Taza de café colado de 200 ml ——————————– 90 mg
  • Lata de bebida energética de 250 ml ———————— 80 mg
  • Lata de bebida energética de 330 ml ———————— 105 mg
  • Taza de café negro (expreso) de 60 ml ——————– 80 mg
  • Taza de té negro de 220 ml ———————————— 50 mg
  • Lata de refresco de cola de 330 ml ———————– 50 mg
  • Barra de chocolate de leche de 50 g ————————- 10 mg

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies