Información sobre el cannabis

¿Qué es el cannabis?

Se conoce con el nombre de cannabis –con sus variantes sativa e indica– una planta que ha sido utilizada desde la antigüedad por sus propiedades. La planta se ha usado y se usa actualmente con diferentes fines: recreativos, medicinales e industriales –se utiliza para confeccionar ropa, cuerda, zapatos, papel y otros.

El cannabis contienen unos 400 compuestos químicos diferentes, entre los cuales destacan unas 60 sustancias conocidas con el nombre de cannabinoides. Los principales cannabinoides son el THC (tetrahidrocannabinol) –es el que tiene más potencia psicoactiva-, el cannabidiol (con efectos ansiolítico y sedante) y el cannabinol.

¿Cuáles son sus derivados?

Para su uso recreativo se pueden elaborar diferentes preparados:Hashish

  • Los cogollos de la planta –la llamada marihuana, maría, hierba… en ocasiones con algunas hojas y tallos.
  • El hachís –en argot chocolate, costo, ful, etc.–, que es una resina obtenida del prensado de la planta.
  • El polen, un preparado de efectos más suaves y menos prensado.
  • El aceite de hachís, la variante menos frecuente pero con más concentración de principios activos.

Para su uso medicinal y terapéutico, se han realizado diferentes compuestos: unos de síntesis química análoga a algunos de sus principios activos, y otros obtenidos directamente de la planta.

Las personas que se inician en el consumo correrían menos riesgos si lo hicieran como mínimo a partir de los 18 años, por cuestiones que tienen que ver con el desarrollo del sistema nervioso y la madurez personal. En cualquier caso, los compuestos más suaves son los que permiten controlar mejor sus efectos y evitar estados no deseados.

¿Cómo se consume?

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Para su uso recreativo la forma más frecuente de consumo es fumada en los llamados porros, mezclado con tabaco (habitualmente hachís) o solo (marihuana). También puede fumarse en pipa –de aspiración directa o de agua–, con o sin tabaco, y con vaporizadores.

El consumo oral es menos frecuente y sus efectos pueden ser más indeseables, por la dificultad de controlar la dosis, que suele sobrepasar la cantidad fumada.

Cuando se utiliza con fines terapéuticos, se ingiere por vía oral, en comprimidos o en un spray de uso sublingual, siempre bajo control médico.

Es cierto que tiene más repercusiones en el sistema pulmonar fumar un paquete de tabaco que uno o dos porros al día, pero también lo es que las personas fumadoras de cannabis suelen serlo también de tabaco.

¿Qué efectos tiene?

Los efectos del cannabis aparecen en el momento en que se consume la sustancia y duran entre 1 y 3 horas. Si el cannabis se mezcla con comida o bebida los efectos tardan un poco más en aparecer (entre 30 minutos y 1 hora) y duran un poco más (4 horas).

Cognitivos
  • Alteración en la percepción.
  • Dificultades en la resolución de problemas.
  • Alteración en la velocidad de procesamiento de información.
Psicológicos
  • Primera fase (fase inicial de estimulación): euforia, bienestar, ansiedad.
  • Segunda fase: predominio de la sedación, relajación, hilaridad (risa fácil) y locuacidad.
  • Dosis elevadas: ansiedad, disforia, síntomas paranoides y pánico, que desaparecen normalmente a las pocas horas.
  • Intoxicación aguda: se puede presentar un episodio psicótico que se caracteriza por ideas delirantes, alucinaciones, confusión, amnesia, ansiedad y agitación.
Sobre la función motora
  • Incremento en la actividad motora en un primer momento, que en una segunda fase se convierte en inercia e incoordinación motora (ataxia), disartria, temblores, debilidad, y espasmos musculares.
Sedantes
  • Induce el sueño (aumento de melatonina).
  • Presencia de resaca en algunos sujetos.
Sobre la conducta alimentaria
  • Aumento del apetito (efecto que disminuye con el consumo continuado).
  • Efecto antiemético (evita el vómito).
En el sistema cardiovascular
  • (efectos dosis-dependientes, que se presentan de forma acusada en períodos breves durante 1 o 2 horas)
  • Frecuencia cardiaca: inicialmente aumenta (taquicardia) pero a dosis altas disminuye (bradicardia).
  • Presión arterial: sentado o estirado aumenta (hipertensión) pero cuando se está de pie disminuye (hipotensión).
Oculares
  • Enrojecimiento conjuntival como consecuencia de la vaso dilatación.
  • Reducción de la producción de lágrimas.
  • Caída del párpado (ptosis palpebral).
  • Dificultad en la acomodación y disminución del reflejo pupilar a la luz.
  • Administración local o sistémica que produce una disminución marcada de la presión intraocular.
En el aparato digestivo
  • Reducción en la producción de saliva.
  • Sequedad de la boca.
  • Reducción del peristaltismo intestinal.
  • Enlentecimiento del vaciado gástrico.
En el sistema endocrino
  • Disminución de la secreción de hormonas sexuales (reducción de la testosterona y del número y la motilidad de los espermatozoides).
  • En mujeres:

– Reducción del ciclo menstrual.
– Niveles altos de prolactina; se puede asociar a galactorrea.
– Niveles bajos de andrógenos.

Durante el embarazo y la lactancia
  • Durante el embarazo incrementa el riesgo de la madre, del feto y del neonato.
  • Peso inferior en los bebés de mujeres consumidoras.
  • Alteraciones neurobiológicas por la exposición del cannabis en el útero materno, expresadas en problemas neuropsiquiátricos en la adolescencia y adultez.
  • Atraviesa la barrera placentaria se acumula en la leche materna.
¿Qué consecuencias tiene para la salud?

Efectos inmediatos

  • Deterioro de la memoria a corto plazo.
  • Disminución de la atención, la capacidad de juicio y otras funciones cognitivas.
  • Alteración de la coordinación motora y del equilibrio.
  • Aumento de la frecuencia cardiaca.

Efectos prolongados (su duración es superior a la de la intoxicación, pero no son permanentes)

  • Deterioro de la memoria y de la capacidad de aprendizaje.

Efectos a largo plazo (efectos acumulativos y potencialmente permanentes del consumo crónico)

  • Dependencia
  • Aumento del riesgo de bronquitis crónica y enfisema.
  • Aumento del riesgo de cáncer.

El hecho de que los porros se fumen sin filtro, o con filtros poco efectivos, y que las caladas sean profundas y mantenidas, provoca una concentración de carboxihemoglobina superior a la del tabaco, con el consecuente riesgo de sufrir enfermedades respiratorias como: bronquitis, enfisema o cáncer de pulmón. Los problemas que crea el uso de cannabis están en relación directa con el contexto, la cantidad y la frecuencia de uso. De ahí que a quien consume le convenga –para mantener los efectos que busca– hacerlo de forma moderada.

¿Está relacionado con otras drogas?

Se ha comentado que el uso de derivados del cannabis puede propiciar que sus consumidores se inicien también en el consumo de otras drogas. Esta escalada potencial se ve facilitada por el hecho de que sus consumidores –empujados a acudir al mercado negro para adquirirla a pequeños traficantes– tendrían más fácil dar el paso hacia otras sustancias ilegales más adictivas y perjudiciales. El cannabis actuaría como una puerta de entrada.escalada

La mayor parte de las personas que han accedido a otras drogas ilegales –como las sintéticas o la cocaína– consumieron previamente derivados del cannabis. Pero también –y previo al uso de éste– bebieron alcohol y fumaron tabaco. Sin embargo, la mayoría de las personas consumidoras de cannabis no usarán otras drogas ilegales –a pesar de poder tener un fácil acceso a ellas. Únicamente consumirán derivados del cannabis, aunque en muchos casos se realizará de forma simultánea o intermitente con alcohol y/o tabaco.

En caso de que se fumen porros en grupo con cierta asiduidad, es fácil que haya personas que usen otras drogas e incluso inviten con cierta insistencia.
Ante una situación así, es importante decidir atendiendo a lo que uno o una realmente quiere.

¿Qué usos terapéuticos tiene?

Cannabis_sativa_(Köhler)Se sabe que los cannabinoides ejercen su acción después de fijarse a receptores específicos del sistema nervioso central (ganglios basales, cerebelo, hipocampo y corteza cerebral) y en el sistema inmunitario (bazo, amígdalas, linfocitos…).

Existen pruebas de que la estimulación de los receptores cannabinoides puede producir las siguientes respuestas:

  • Sensación de euforia, sedación y relajación.
  • Alteraciones de la percepción del tiempo (se tiene la percepción de que el tiempo pasa más lentamente) y de la memoria reciente.
  • Actividad analgésica (reducción de la percepción del dolor) y antiinflamatoria.
  • Acciones sobre el tono muscular y la coordinación motora.
  • Actividad orexígena (aumento del apetito) y antiemética (contra el vómito).
  • Disminución de la presión intraocular.
  • Hipotermia (reducción de la temperatura corporal).
  • Acciones sobre el aparato respiratorio.
  • Efectos cardiovasculares (afecta a la presión arterial y a la frecuencia cardiaca)
  • Efectos neuroendocrinos (disminución de la liberación de diferentes hormonas sexuales e incremento de la liberación de hormonas relacionadas con la respuesta al estrés)
  • Efectos antiproliferativos (inhibición del crecimiento tumoral)

Los beneficios terapéuticos de los cannabinoides están reconocidos por la comunidad científica para personas enfermas de cáncer que siguen tratamiento con quimioterapia, para reducir las náuseas y los vómitos, para la espasticidad –en la esclerosis múltiple–, para el tratamiento de diversas enfermedades inflamatorias, síndromes de anorexia y caquexia, y otros. Estos tratamientos sólo se usan cuando los fármacos empleados habitualmente no son efectivos, es decir, no son fármacos de primera línea.

Que el cannabis pueda utilizarse como medicamento no implica que su consumo sea recomendable para personas que no padecen estas patologías.
De hecho, lo mejor es no tomar ningún medicamento; señal de que se tiene buena salud.

¿Qué repercusiones legales tiene?

El Código Penal español considera delito la posesión, la producción y el tráfico de drogas para promocionar o fomentar su consumo ilegal. Para personas mayores de edad, la pena oscila –en el caso del cannabis y sus derivados– entre 1 y 3 años de cárcel y el pago de una multa equivalente al doble del precio de la cantidad de droga incautada.

cannabisEl consumo, la posesión y el cultivo de cannabis y sus derivados para consumo propio no está castigado por el Código Penal pero sí por el Derecho administrativo, según la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana. Por lo tanto, el consumo, la posesión y el cultivo de cannabis y sus derivados en lugares, vías, establecimientos públicos o transportes colectivos se considera una infracción grave, y recibe una sanción administrativa que consiste en una multa de un mínimo de 601€ y un máximo de 30.000€. La multa puede ser suspendida si la persona acredita realizar con éxito un tratamiento de deshabituación solo en el caso de ser menor de edad.

Las personas que fuman porros –por su condición de droga ilegal– tendrán que valorar no sólo los riesgos psíquicos y físicos, sino también las consecuencias legales derivadas.
Fumar en una plaza o en un parque público no sólo puede comportar una multa considerable, sino hacer pública una elección individual. Esto puede causar una impresión negativa a personas que no entienden su uso o dar mal ejemplo a niñas o niños.

¿Qué consecuencias psicológicas tiene?

cannabis_resinaAlgunas de las principales complicaciones para la salud, derivadas del consumo de cannabis, obedecen a sus efectos sobre el sistema nervioso central. El uso habitual de derivados cannábicos puede ocasionar dependencia. Y además su uso puede interferir en los procesos de aprendizaje y afectar negativamente la memoria, la concentración y la atención.

Existen muchas dudas acerca de la capacidad de esta sustancia para desencadenar algunas enfermedades mentales. No se ha podido demostrar si la acción del cannabis se limita a desencadenar problemas psicopatológicos en personas predispuestas, o si –por el contrario– cualquier persona corre el riesgo de sufrir un problema psiquiátrico como consecuencia del uso de derivados del cannabis.

En cualquier caso, sí es cierto que algunas personas experimentan reacciones psicopatológicas después de consumir cannabis (crisis de ansiedad, reacciones paranoides, despersonalización, sensación de pérdida de control, etc.). Y también hay evidencias de que puede potenciar y agravar –en personas con predisposición– psicosis de tipo esquizoide. El consumo de cannabis y sus derivados puede afectar muy negativamente a personas con antecedentes de trastornos psiquiátricos.

Las personas que fuman porros quizá debieran estar más atentas a su reacción interna (que quizás es desagradable o incluso angustiosa) que a cómo les sienta a los demás miembros del grupo.
Una reacción adversa puede ser una buena señal para aprender y darse cuenta de que, por los rasgos psicológicos que uno o una tiene, esta droga puede hacer daño.

¿Qué implica que sea natural?

Cannabis_sativa_(Köhler)Algunas personas piensan que, como el cannabis es un producto natural, su consumo no supone riesgos importantes. Es importante recordar que el hecho de consumir un producto vegetal que crece de forma natural – en vez de un producto elaborado industrialmente – no supone automáticamente su inocuidad: no hay duda de que en la naturaleza existen ejemplos abundantes de especies vegetales con potenciales riesgos para el ser humano.

Hay que tener presente que en el cultivo de cannabis se utilizan los mismos procedimientos (selección y manipulación de semillas, uso de fertilizantes, herbicidas y pesticidas, etc.) que en la producción agrícola de otros productos vegetales. Incluso cuando el cannabis se cultiva en casa, es posible que se utilicen semillas que han sido objeto de una selección o incluso de manipulación genética para mejorar el rendimiento y el contenido de principios activos de la planta.

La marihuana que se procesa para elaborar el hachís o polen del mercado de la península proviene en su mayor parte del Magreb. En su producción se utilizan los mismos procedimientos agresivos que en la agricultura intensiva (aplicación de herbicidas, fungicidas y pesticidas), y estos productos pueden provocar problemas de salud asociados.

El hachís adquirido en el mercado –y el polen, aunque normalmente en menor proporción– está adulterado. Es difícil encontrar variedades de una pureza que supere un tercio de su peso. Aunque mayoritariamente se adultera con partes de la propia planta (como las hojas o los tallos), también se han encontrado muestras preparadas con neumático, goma, cera, etc.

Deberían evitarse expresiones del tipo “la marihuana es más sana que el hachís”, porque tal valoración únicamente tiene en cuenta su adulteración. Para un chico o para una chica lo “más sano” –en estos casos y lo “menos perjudicial”– sería que incorporase menos principios psicoactivos.
No sólo el mercado ilegal crea cultura de consumo y mueve mucho dinero. Parece que también hay empresas muy interesadas en expandir el negocio cannábico.

¿Afecta en la conducción de vehículos?

El consumo de cannabis altera, de forma inmediata, la percepción de la velocidad y la precisión. Ambas capacidades son imprescindibles para la conducción. Además, a estas alteraciones se les añade la lentitud motriz y mental que provoca su uso.

Es probable que algunas de estas alteraciones persistan durante un periodo de tiempo bastante largo –que podría sobrepasar las 24 horas siguientes al consumo–, aumentando el riesgo de sufrir un accidente cuando se conduce o cuando se utiliza maquinaria peligrosa. El cannabis –junto a algunos tipos de medicación psiquiátrica– es de las drogas que se mantienen más tiempo en el organismo (se almacena en los tejidos corporales).

Este aumento del riesgo de accidente es todavía mayor si, además de derivados del cannabis, se consumen bebidas alcohólicas u otras sustancias psicoactivas.

Una persona que ha fumado porros no sólo debería tener en cuenta que no debe conducir –ya que sus capacidades están mermadas–, sino que debe mantener la suficiente conciencia para no subirse a un vehículo conducido por una persona intoxicada (por alcohol u otras drogas).

¿Fumar un porro? Cosas a tener en cuenta

Reglas de oro para no tener problemas con los porros.

No hay una regla única que nos diga que si hacemos aquello, vamos a evitar todas las consecuencias negativas del consumo de cánnabis, excepto si no se fuma claro. Lo que si podemos encontrar son pistas a tres niveles que pueden ayudar a minimizarlas:

TU:

  • Como cualquier droga, sus efectos variarán en función de tu estado de ánimo, si estás rayado/a consumir puede agravarlo.
  • El azar, un consumo elevado o mezclarlo con alcohol puede acabar en un blancazo (pálida, amarillo). Es una bajada de tensión. En esos casos se recomienda la comer algo salado y tumbar a la persona afectada bocarriba con las piernas elevadas.
  • Tener que consumir mucho para notar los efectos significa que se está desarrollando tolerancia. Reducir el consumo hará que se tenga que fumar menos y que con menos se haga más.
  • El cannabis afecta a la memoria, una capacidad importante sobretodo si se está estudiando.
  • En clase, quedarse empanado por haberse fumado un porro es interpretado por algunas personas como: “me concentro más”. Nada más lejos de la realidad, tu capacidad de atención, concentración y memoria están mermadas por lo que probablemente estés perdiendo el tiempo. Saber cuando y donde fumar es más importante que saber fumar.

LOS PORROS:

  • Si al porro le añades tabaco estás consumiendo dos drogas distintas con distintos efectos y consecuencias. Un porro solo de marihuana puede ser muy fuerte, no hay obligación de acabárselo de una sentada ya que sería mucha cantidad en poco tiempo y pueden aparecer efectos secundarios indeseados.
  • Hay muchos tipos de marihuana: índica, sátiva, híbrida; de cultivos: de interior, de exterior, de guerrilla… Las concentraciones de THC pueden variar mucho de una a otra planta por lo que los efectos serán distintos. Ten cautela cuando consumas algo nuevo y varía la dosis en función de su potencia para evitar sobresaltos.

TU ENTORNO:

  • El consumo o tenencia en la vía pública es motivo de sanción. Si fumas en la calle hazlo lejos de espacios infantiles y en un lugar discreto.
  • No olvides que tan importante es el estado de ánimo al consumir como las personas que te rodean en el momento de consumir. Estar en un ambiente agradable y de confianza minimiza las posibilidades de “malos viajes”.
Interacciones con otras sustancias

El cannabis, combinado con otras drogas puede producir diferentes interacciones, es decir que los efectos de las sustancias con las que se mezcle pueden variar. Por ello es importante conocerlas y tener cuidado con los siguientes tipos de combinaciones:

  • Cannabis + Sustancias Estimulantes(cocaína, anfetaminas, MDMA). Esta mezcla puede tener efectos en el aumento de la tensión sanguínea, taquicardia y una posible cardiotoxicidad. El THC aumenta los efectos subjetivos de la cocaína y las anfetaminas.
  • Cannabis + Sustancias Alucinógenas (LSD, setas). En combinación con el cannabis pueden potenciar los efectos de estas. Esta combinación podría llevar a la persona a una experiencia muy intensa que podría resultar desagradable.
  • Cannabis + Sustancias Depresoras (alcohol, benzodiacepinas, GHB y ketamina). Puede aumentar la posibilidad de padecer somnolencia, lipotimias y vómitos, ya que aumenta la sedación del sistema nervioso central. Además aumentan los efectos subjetivos y cardiovasculares del cannabis, y una disminución del rendimiento psicomotor.

El hecho de mezclar cannabis con tabaco facilita la adicción a la nicotina ya que mientras se fuman porros ésta se camufla en un: yo no fumo tabaco, yo fumo porros. Y es cuando se quiere dejar de fumar porros cuando la adicción a la nicotina se manifiesta en todo su esplendor. Mientras se fuman porros, si se hacen con tabaco se están mezclando dos sustancias cada una con sus riesgos, además de todo lo que conlleva la combustión.
¿Qué puede pasar si se mezclan cannabis y medicamentos?

  • Antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno): reducen los efectos subjetivos y cardiovasculares del THC.
  • Sedantes (antihistamínicos, relajantes musculares, benzodiacepinas, opioides,…): aumentan la sedación del sistema nervioso central.
  • Hay pocos antibióticos que disminuyan su concentración en combinación con alcohol.
  • Algunos fármacos como ketoconazol, ritonavir, claritromicina, rifampicina o carbamazepina pueden variar sus concentraciones en usos frecuentes o de dosis muy altas de cannabis.

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